cuentos y relatos cortos

martes, 24 de noviembre de 2020

El café

 Ingresó con la habitualidad de antaño y automáticamente buscó su rincón predilecto, testigo de cafes y tertulias infinitas. 

Al sentarse, distraído, observó al transeúnte que apresuraba su paso. ¡Cuánto esfuerzo inútil! Murmuró con zozobra.

Un joven mozo, apático, lo increpó. Confinó su clásico “lo de siempre”, mientras que en vano buscó al antiguo destinatario. 

Humeante, llegó el pocillo decorado con una moneda de chocolate, con la marca impresa del noble cafetín de Buenos Aires.  

Extrañó la sonrisa de Selene, sus manos desandando el papel brillante, para finalmente dar un pequeño mordisco y el resto, ofrendárselo a él, en su boca. Sus ojos húmedos se resistieron al llanto ¡Cuánto la extrañaba!

Sin pensarlo, tomó una servilleta e improvisó un barquillo de papel, dibujó sus nombres y un corazó


n partido, invitándolo a navegar en el constreñido cauce del recipiente.

Se marchó. Debía acudir al funeral


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