cuentos y relatos cortos

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Desilusión

 Cansada de la permanencia aburrida del que nada tiene y nada aspira, aburrida de agotar minutos de mi tiempo en el desafio imposible de afrontar esa manía insistente de enderezar herraduras, extenuada de la fatiga crónica, del esfuerzo unilateral, intentando arrastrar un carro sin ruedas, de acariciar la sortija sin poder aprehenderla, de minimizar los obstáculos recurrentes y aleatorios.

 Deseando revivir, mi energia vital, mis ganas de romper el aire y respirar solo oxígeno, superando las cumbreras caídas y el soliloquio consumido, aspiro la resurrección bordeando la simpleza matemática de la suma de días, de acumulación de horas pretéritas, huecas e inconsistentes.

 Me recreo… con mi piel tersa, mi sangre caliente, faroleando rincones inexplorados de una realidad adversa… resurgiendo de la nada…. Luciendo alguna pizca de encanto…

 Cansada, agotada,  confiada, desesperanzada, olvidada, recordada, espeluznante realidad en la antesala del retiro… 

 Fascinada por una ilusión imaginaria, despierto encorvada y encogida…

 Con las sabanas manchadas de ansiedades perplejas, sin sabor ni desconcierto, sin lágrimas ni desconsuelo, con las manos sangrantes y el alma en pena.




Excusas

 Busqué excusas para llorarte

Porque causas… no tenía.

Recurrí a otras historias fallidas

Para evitar volver a amarte.

Pasaron tiempos eternos

Desde aquellos gloriosos días

En los que vos me querías 

Y yo… te sentía siempre tierno.

Separamos nuestras vidas

Como tantos otros lo hicieron

Pero las esperanzas no se perdieron

Y te busqué en huellas perdidas

Hasta que finalmente te hallé

En las paginas fúnebres

Oscura, opaca, lúgubre…

Cabizbaja deambulé.

Nada cambió para mí

La misma ausencia

Igual carencia…

Todo continuó así

Sólo una foto estrecha 

Atando mis manos 

Encogidas y en vano

Destruidas, abatidas y deshechas. 



Grandioso Dali


 

Tomar consciencia

 Confinados, el equipo de expertos buscaba incansablemente alguna solución o paliativo para combatir al virus que amenazaba la continuidad de la especie…. 

¿Cómo podía ser? Se preguntaban obstinados… empatizando con los dinosaurios en el final de sus tiempos

Se resistían a creerlo, pero lo invisible se transmutaba en tangible y lo certero en vacilante...

La oscuridad caprichosa de la nada avanzaba inexorablemente, hasta que la sabia ciencia, se le interpuso creando una vacuna eficaz contra la peste insidiosa. 

Protegida la humanidad y alertada por lo acaecido, confirmó que su permanencia en el planeta, dependía de respetarlo, cuidarlo y amarlo.



martes, 24 de noviembre de 2020

El café

 Ingresó con la habitualidad de antaño y automáticamente buscó su rincón predilecto, testigo de cafes y tertulias infinitas. 

Al sentarse, distraído, observó al transeúnte que apresuraba su paso. ¡Cuánto esfuerzo inútil! Murmuró con zozobra.

Un joven mozo, apático, lo increpó. Confinó su clásico “lo de siempre”, mientras que en vano buscó al antiguo destinatario. 

Humeante, llegó el pocillo decorado con una moneda de chocolate, con la marca impresa del noble cafetín de Buenos Aires.  

Extrañó la sonrisa de Selene, sus manos desandando el papel brillante, para finalmente dar un pequeño mordisco y el resto, ofrendárselo a él, en su boca. Sus ojos húmedos se resistieron al llanto ¡Cuánto la extrañaba!

Sin pensarlo, tomó una servilleta e improvisó un barquillo de papel, dibujó sus nombres y un corazó


n partido, invitándolo a navegar en el constreñido cauce del recipiente.

Se marchó. Debía acudir al funeral


viernes, 26 de junio de 2020

Sin palabras




Desarticuladas en letras,
Amago a construir silabas imprecisas e incombinables,
Exponiéndolas al absurdo vacío de la inexpresión,
Al imperio banal de la energia incontrolable,
… Despótica.

Cuerpo que grita,
Ansioso y perenne,
Recorte preciso de un instante fugaz,
De una briza cambiante,
Del colapso emergente
Al derrumbe del signo vital.


Caido el signo…
Apremia el paso,
Se hace la noche,
Aúllan los lobos,
Imponiendo el olvido…

Destino biológico…
Karma[sf1]  eterno…
Carente de preguntas,
Ávido de respuestas.

Las cartas están echadas…
Solamente una sota puede salvarnos…
El comodín tachado y…
 El hueco infinito de la expiración
 Que acecha a los mortales.



Autoreflexión




Me gustan los principios
Y aborrezco los finales.
Así transcurre mi vida
En un eterno comienzo de historias
Que ya sé,
Nunca han de acabar.
Sortee decisiones,
Mientras acumulé amores
Superpuse afectos
En tanto…
Confundí vínculos.
Todo me fue posible
En un mundo de imponderables.
Todo me resultó posible
En un mundo de certezas.
La conclusión: caótica.
Tengo todo…
Y en realidad…
 No tengo nada.